BIBLIOMANCIA INVERSA (CUANDO NO SABES LA PREGUNTA, PERO NECESITAS INSPIRACIÓN) DESDE MI BIBLIOTECA

BIBLIOMANCIA INVERSA (CUANDO NO SABES LA PREGUNTA, PERO NECESITAS INSPIRACIÓN) DESDE MI BIBLIOTECA
noviembre 4, 2017 juantrigo
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Me siento en el sillón y espero. Aun no es de noche, pero las rojeces de crepúsculo han cedido el sitio a un tono malva cada vez más oscuro. Una pregunta que debía inquietarme, aún no se porque, ha estado rondando mi mente durante todo el día sin llegar a concretarse. Por eso acudo a los archivos akásicos de mi biblioteca en espera de respuestas. Con los parpados entornados la mirada recorre las estanterías de en frente, después de haber pasado por los clásicos en astrología, Al-Biruni, Ptolomeo, Fludd, etc. La respuesta no debe estar por ahí. Paso rápidamente por loe poetas persas, Saadi, Hallaj, Rumi. Tampoco. ¿Cuál era la pregunta? A ver: ¿Algo sobre el tiempo? Sí. Creo que sí. Pero, ¿el qué? Aparecen los clásicos de magia, “Las Clavículas de Salomón”, “Los Grimorios del Papa Honorio”… No es por ahí. Veamos, “¿qué querías saber sobre el tiempo?”. La mirada se pasea por las obras de Einstein (“el tiempo no es más que el intervalo de ocurrencia entre dos sucesos”), Hawking y su “Historia del Tiempo”.

FinaLmente mi intelecto, impotente y exhausto termina por rendirse y deja paso a la intuición. Sin cerrar los párpados hago un desenfoque total de la parte central de mi biblioteca. Solo veo sombras de colores discretos movidas por reflejo en mi retina como el viento que agita campos de cebada.  De pronto una sombra de color rojo se destaca de la marea, justo en frente. Enfoco el punto, es “Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada” de René Guenon. Ahí está la respuesta, luego ha debido formularse finalmente la pregunta en mi mente, de otro modo el libro no se habría destacado de su lugar en el océano. De momento me levanto y voy a la estantería; ya aparecerá el texto de la pregunta cuando vea la respuesta. Cojo el libro por el lomo con la mano izquierda. Lo reconozco como un viejo amigo. Lleva más de 40 años conmigo, está lleno de anotaciones y cintas para señalar páginas. Dejo que se abra por done quiera… Vaya, “El mito de Jano”:

El mito de la doble faz se aplica a muchas enseñanzas y reflexiones, especialmente por estar la naturaleza humana en un mundo dual, pero no creo que mi pregunta fuera por esos derroteros. Leo en la página (ver foto)

 

¡Ah, entiendo! Me pasé todo el día dándole vueltas a lo que no pude hacer y que tendría consecuencias en los próximos días, pero ni estaba seguro de lo que me olvidé hacer ni tampoco cuándo podrían aparecer esas consecuencias. La inspiración me vino del universo de las palabras organizadas en pensamientos, sintetizando luces del océano humano.

El mito de Jano me susurraba una de sus múltiples aplicaciones como herramienta bien diseñada por la conciencia intemporal, invitándome a recordar el consejo más práctico de los maestros el mundo antiguo, como es centrarme en el Aquí y Ahora, ya que como acababa de leer en la obra de Guenon, el pasado no existe y el futuro menos aún, por tanto, veamos qué podemos hacer con lo que tenemos en este momento.

Recuerdo que el poeta Tagore decía: “No llores por no haber visto el sol, porque las lágrimas te impedirán ver las estrellas”.

 

Juan Trigo | Noviembre 2017  

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