LUNA NUEVA DE PISCIS. LA SUTILEZA DE LA SUTILEZA.

LUNA NUEVA DE PISCIS. LA SUTILEZA DE LA SUTILEZA.
marzo 5, 2018 juantrigo
In OTROS

El próximo día 17 este mes de marzo la luna desaparece por completo a las 13:13 en el grado 26:53 de Piscis. Algunos de ustedes están más familiarizados con los festivales de luna llena hindúes, como el de Wesak, luna llena de Tauro, pero hoy me quiero detener unos brevísimos e infinitos instantes de puntillas sobre la neblina pisciana que recorrerá el delta del gran rio al confundirse con el mar, en ese espacio sin luz que conecta con el inconsciente colectivo de lo femenino, tanto de mujeres como de hombres, como es natural, de las emociones originales y la sorpresa del recién nacido de haber llegado a este planeta.

 

Digo detenerme porque utilizo las ocultaciones (eclipses y lunas nuevas) para disfrutar del permiso que yo me doy, sin el permiso de nadie, para eclipsar mi alocada carrera de todos los días en el endémico viaje a ninguna parte, hacia un necesario y reconfortante ejercicio de introspección. Decía Sócrates que el conocimiento que no nace del interior de uno mismo no es nada, pura palabrería.

 

La luna nueva es ese espacio en que el universo está suspendido de su esencia más íntima, preparándose para renacer. Ese mundo oculto desde el que todo puede suceder, y resulta que todo sucede, aunque no lo veamos, obcecados por nuestra obsesión de fijarnos solamente en lo visible, rechazando lo que no entendemos y nos defendemos de ello diciendo que no existe.

 

La Luna Nueva de Piscis, es el espacio de los espacios, misterio de misterios y por eso es luz interior del universo, donde el misterio no tiene cabida, porque su lugar lo ocupa la armonía. Así debió ser la esencia de la Gran Madre Ishtar antes del aniquilamiento. Yo no lo sé, no estaba, pero echo tanto de menos al esplendor femenino para poder reflejarme en él y que el mundo recobre su sentido. Tal vez algún día la dictadura del masculino que impuso el Imperio Romano, heredero de la brutalidad de Alejandro de Macedonia, se descomponga y desmenuce como estatuas de granito convertidas en corrupta terracota y el viento deje por un momento de mover los campos de avena para llevarse esa arcaica mugre. Tal vez algún día el espejo del femenino primordial permita que me vea reflejado a mí mismo y pueda reconocerme como ser humano libre.

 

Juan Trigo

Marzo 2018

 

 

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