¿Para que me sirve estudiar astrología? Para tomar una decisión importante sobre mi trabajo

¿Para que me sirve estudiar astrología? Para tomar una decisión importante sobre mi trabajo
enero 17, 2018 juantrigo
In OTROS

El otro día, en una conversación informal me comentaba un amigo que le estaba dando vueltas a la cabeza el reducir la jornada laboral en una empresa en la que el trabajo no le aportaba nada nuevo e irse dedicando progresivamente a potenciar su proyecto personal o bien seguir esperando. Estaba muy angustiado; respiraba jadeando, se frotaba las manos y mirada a ambos lados como si algún peligro pudiera aparecer de pronto por la calle. Le entraba pánico solo de pensar que tarde o temprano tendría que tomar esa decisión. Traté de tranquilizarle analizando los detalles de ambas alternativas desde varios puntos de vista, y mientras tratábamos de poner un poco de luz en aquel túnel se me ocurrió decirle: “¿Porque no lo miras en tu carta natal?” El arqueó las cejas, como si hubiera escuchado claramente un chasquido en su cerebro. Se me quedó mirando unos instantes más, y por fin empezó a sonreír, despacio y con prudencia, pero por primera vez en todo el rato que llevábamos hablando.  Y luego exclamó: “¡Claro, no se me habías ocurrido!”. Lanzó un larguísimo suspiro, y empezó a numerar pausadamente los cálculos que iba a hacer, los puntos que debía examinar de su carta para ese año, etc.

 

Y no esperó a llegar a su casa. Como tenía el programa informático instalado en su teléfono móvil, se puso manos a la obra, y nuestra conversación se permitió un espacio de silencio, como si nos hubiéramos puesto a meditar. Al cabo de unos minutos durante los cuales su semblante fue pasando por diversas formas de expresión, desde la honda preocupación, al descubrimiento, pasando por una atención ciertamente concentrada en lo que estaba haciendo, exclamó: “Tienes razón: aquí hay varias cosas, varias posibles salidas; alternativas. Mira…” Y se puso a explicarme técnicamente que caminos había encontrado para poder tomar una decisión correcta, y que desde luego, aquel año no eta el del fin del mundo para él.

 

Su rostro se había distendido, sonreía, chasqueaba la lengua, como queriendo decir “Vaya, vaya…” Y no dejaba de mirar la pantalla de su terminal, incluso con un aire de reverencia parecido al que podemos utilizar cuando hemos acudido a un maestro que nos ha enseñado el camino. Y se permitió una chanza: “Tiene narices esto de la astrología, ¿eh? Recuerdas lo incrédulo que era yo antes. Es como mirar al cielo para saber si va tronar”

 

Enero 2018

 

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