Al hacernos esa pregunta, necesitamos tener en cuenta qué es lo que realmente se esconde tras la multitud de bloqueos que la siguen provocando a nuestra edad adulta. Nos miramos al espejo y construimos el típico reduccionismo de escape: “¿Cual es realmente mi profesión, para qué he venido a este mundo, a qué quiero dedicarme?”, cuando en realidad si nos permitiéramos escuchar en nuestro interior podríamos encontrar la respuesta. Lo que ocurre es que a fuerza de renunciarnos en beneficio de las órdenes culturales que se han ido injertando en nuestra mente desde niños, hace tiempo dejamos de oír esa respuesta.

cual es mi profesion

Y tampoco creo que debamos sucumbir a una de las clásicas autotrampas de pretender dejarlo todo de la noche a la mañana, porque con el evidente fracaso llegaría aquello de: “¿Ves, ves, como no puedo?”. Desde Buda, Confucio y mucho antes, pasando por Kant, David Bohm, etc., la sabiduría nos ha aconsejado siempre una fórmula infalible, el Camino del Medio. En la práctica, seguir ganándonos el sustento con el empleo o trabajo que tenemos pero con la vista y la acción puestas en lo que realmente nos motiva. De esta forma, el éxito personal será nuestra guía.

Esa guía puede tener expresiones como: “Mi profesión es a donde mi creatividad me lleva para compartir con los demás, en beneficio de ambos”