Algunas veces me encuentro con consultantes que me piden que les ayude a tomar una decisión o directamente me preguntan qué es lo que dice en su carta natal que tienen que hacer. Creo que muchas veces pueden llegar a desilusionarse por la respuesta que siempre doy que es que la Carta Natal indica las posiciones astronómicas de los cuerpos celestes que, en realidad, no son más que grandes puntos de energía disponible o no en cada momento. Somos nosotros quien decidimos qué hacer con ellas, por lo tanto lo más práctico resulta aprender de los aciertos o errores que hayamos tenido en nuestra vida.

determinismo o libre albedrio

Einstein dijo una vez, a propósito de la insistencia del gobierno para meterlo en el equipo que trabajaba sobre la bomba atómica: “No hagas nada contra tu conciencia, aunque te lo pida tu patria”.

Me viene esta cita al caso de alguien que me pide una declaración categórica de si, según su carta natal, ha de hacer una cosa u otra, y yo le respondo que según mi conciencia nacemos libres y con el mandato divino (según los textos bíblicos y coránicos) de elegir, aunque nos equivoquemos. Aunque ya desde el momento de nacer, el entorno, la cultura, herencia, etc., nos va imponiendo condicionantes que nos atan por todas partes, como escribió una vez Jean Jacques Rousseau, el fundador de la Masonería. Y en mi opinión, la ciencia astrológica nos sirve muy bien para detectar esos condicionantes y emprender el camino de regreso a nuestra esencia de seres libres, en lugar de sucumbir a miedos injertados por esos condicionantes socio-culturales.

En otro artículo comenté que es precisamente esa obsesión en profetizar de forma categórica la que ha desprestigiado tanto esta ciencia milenaria que fue inspirada por la necesidad de conocer, y en más de una ocasión he advertido de lo inútil que supone predeterminar en astrología, porque el destino es una sucesión de acontecimientos que se influyen unos a otros dando como resultado que el devenir es tan incierto, como en cuántica, el principio de Werner Heisenberg. Por tanto en astrología lo mejor que podemos hacer es seguir aquella máxima sufí de en esta vida de lo único que podremos arrepentirnos es haber perdido el tiempo desperdiciando ocasiones para aprender. Pero ya entiendo que eso conflictúa con lo que nos enseña cualquier cultura, entre otras cosas que todas las preguntas han de tener respuesta, cuando la experiencia nos enseña que eso es una trampa.