El miedo a plantear las cosas como son creó la más ficticia de las ficciones, la científica, y ha proporcionado sustanciosos beneficios a los productores de películas y algo a los novelistas. Pero Matrix es donde nos movemos comúnmente. Este mundo formado por leyes creadas según la circunstancia y las necesidades de los dominantes, convertidas en culturales para ser más digeribles, pero e impuesto a sangre y fuego, si hace falta, hasta crear pautas de conducta que los humanos terminan creyéndoselas como verdaderas, esto es la Matrix real.