Todas las comparativas que hagamos entre las cartas natales de una pareja estarán condicionadas por la predisposición que veamos en la Carta Natal individual a mantener una buena relación, es decir aquella en la que cada uno procura aportar aquellos elementos de autoconocimiento personal para compartir su propio crecimiento con la otra parte . Tal vez eso no guste, porque nos guiamos por esquemas culturales injertados según los cuales esperamos  encontrar alguien que “nos haga felices”, sin tener en cuenta nuestra propia disposición a entender por lo menos mínimamente a ese “alguien”. Cuando no se conoce como gestionar esa predisposición personal, el fracaso esta servido.