Toda moneda que no se haya acuñado para engañar tiene dos caras distintas. Cada problema viene acompañado de posibles soluciones, aunque el miedo a fracasar nos impida verlas, en fin cualquier cosa en nuestro mundo dual tiene su polaridad, sus pros y sus contras.

 

Hoy me gustaría detenerme un poco en las ventajas que podemos extraer en nuestra Carta Natal cuando vemos a Júpiter, Mercurio u otro planeta como si aparentemente fuera para atrás, es decir a lo que llamamos retrogradación. No es un movimiento real pero también lo hemos integrado como si lo fuera en nuestro constructo mental colectivo, y por lo tanto funciona como si fuera hacia atrás.

 

Como con cualquier evento en el cielo que queramos estudiar desde el punto de vista Astrológico hemos de hacerlo y localizarlo en nuestra carta natal para ver realmente cómo nos afecta.

 

Hoy Júpiter pasa a retrógrado, y como he anunciado que quiero hablar de las ventajas, voy a ver algunas de ellas. En una carta en la que Júpiter esté en el signo opuesto a sus domicilios y exaltaciones y además en cuadratura con sus regentes, puede resultar muy beneficiosa la retrogradación, por ese efecto de retraso, retraimiento, en definitiva moderación, para mitigar las exageraciones, muchas veces egocéntricas, y faltas de mesura y lógica que provocan excesos de ilusoria vanidad y palabra altisonante y obcecadamente mesiánica.

 

Júpiter retrógrado puede evitar desastres al pensarse dos veces una aventura descabellada, añadir una cierta dosis de prudencia, aportar algo de humildad a posturas exageradas y comportamientos que solo perjudican a quien los exhibe.

 

En fin, aprovecho que el dia 24 a Mercurio también lo vemos como si fuera hacia atrás, y eso puede hacernos adoptar también cierta prudencia en nuestras manifestaciones, y también lo que acabo de decir de Júpiter retrogrado: pensar dos veces antes de hablar y finalmente callarse antes de meter la pata.

 

Juan Trigo

Marzo 2018