El director de cine alemán Werner Herzog (“El Enigma Gaspar Hauser”, “Woyzeck”, “Aguirre” “Fitzcarraldo” y un larguísimo etc.) dedicó en su reciente filmografía al reportaje, y una de sus últimas creaciones fue una entrevista a Gorbachov, el artífice del fin de la “Guerra Fría”, por lo menos por aquel entonces.

Se trata de otro de los héroes cuya memoria seguirá alimentando a quienes jamás perderemos el sentimiento quijotesco de pensar que el planeta humano tiene arreglo. Murió este año de 2022 y el motivo de recordarlo ¿cómo no? Es la amenaza explicita de Putin de usar las armas nucleares y, tal como le ha ido el desastre de su “invasión a Ucrania” podemos tener la esperanza de que es un farol. Como lo fue la realidad que empujo a Gorbachov a terminar con aquella mascarada de la guerra fría, sabiendo que el cacareado arsenal nuclear ruso era más bien un decorado de cartón-piedra.

En la película, Herzog le pregunta: “Dígame Mijail Sergeievich, ¿qué le gustaría que pusieran como epitafio en su tumba?”. Tras unos momentos de reflexión, Gorbachov sonríe y exclama: “¡Lo intentamos!”

Sencilla pero demoledora conclusión a una obra gigantesca al servicio de su país y también del mundo, que terminó con el golpe de estado de Boris Yeltsin, para crear una ingente coseches de oportunistas oligarcas.

La foto que he tomado de la película es el momento en el que el director le pregunta por los últimos instantes en vida de su amada esposa Raïsa Gobachova; me embarga una emoción contagiosa y difícil de neutralizar.

Cada héroe tiene sus momentos históricos y es impulsado por fuerzas coyunturales ajenas a él pero que sabe comprenderlas y se lanza a tiempo. 

Otro héroe fue Gandhi, ejecutado por uno de los suyos al haber conseguido su propósito de liberar a la India de la dependencia británica. Me callo en opinar sobre la derivación del espíritu de la India al mundo consumista occidental.

Tal vez lo que quería expresar en este artículo fue que el planeta humano usa a sus héroes para otros fines porque no han entendido o querido entender su mensaje: Nelson Mandela, Sócrates, el mismo Jesús de Nazareth, etc.

Juan Trigo

Octubre 22