¿Porque interpretamos los quintiles y biquintiles como aspectos que los relacionan con nuestra esencia humana?

 

La deducción de los símbolos de los aspectos en astrología, como el de las casas y signos, se remonta al número. Y tiene su origen en uno de los principios de la filosofía hermética situados en el tiempo en el antiguo Egipto y según el cual todo en el universo es vibración. La astrología grecolatina con Pitágoras asocia el número a la vibración y de ahí salen la mayoría de los conjuntos simbólicos como los 7 días de la semana, los 12 meses del año, etc.

 

El número 5 sale del punto de la cruz, que está simbolizado por el número 4 y significa ESFUERZO. Significa entre otros esfuerzos, el parto. De ahí que en diversas simbologías, como la de Leonardo da Vinci, en cinco de asocia con lo humano, con el espíritu que lo diferencia de las demás especies vivas.

 

El quintil es el resultado de dividir el círculo zodiacal de 360 o por 5 y el biquintil por 2/5, lo cual nos lleva a una especie de sextil por tratarse de la oposición entre dos quintiles. Por este motivo interpretamos a estos aspectos como buscando en nuestra carta natal nuestro origen humano.

 

¿Cuál es el origen del ser humano? En los textos sagrados de diversas corrientes religiosas se indica que el Creador diferenció al ser humano del resto las especies por su única capacidad de poder elegir entre dos opciones. El ejemplo de Adán escogiendo comer del fruto prohibido.

 

Esa facultad de elegir, incluso elegir un absurdo o la autodestrucción, no la tiene ninguna especie en el planeta.

 

En la interpretación de la carta natal los quintiles y biquintiles nos indicarán qué puntos de nuestra personalidad podríamos desarrollar en conexión con nuestra naturaleza humana, o qué aspectos nos pueden acercar a ella.

 

Por tratarse de aspectos menores y con resultados muy alejados de lo espectacular como ocurre con las cuadraturas, trinos y otros aspectos mayores, tendemos a no darles importancia ni a tenerlos en cuenta, lo que en mi opinión es un error.

 

Juan Trigo

Marzo 2018